sábado, 16 de agosto de 2008

Che, pásame la crema

Llegados a este punto del verano, me he dado cuenta de que solamente me he dado un baño veraniego a lo largo de estos 3 meses. Yo, que provengo de una ciudad con playa y me encantaba pasarme las horas tirada cual lagartija hasta que se me cayese la piel a tiras. En vez de quejarme he decidido ponerle solución al problema, así que mi amigo Chuchi y yo nos vamos una semana a Benalmádena a visitar a nuestro amigo Ruli:


(Aquí Chus y yo practicando sexo hetero-gay.)

Raúl tiene un bonito apartamento en este pueblo justo al ladito de la playa, así que el 1 de Septiembre, cuando todo el mundo vuelve de sus vacaciones, nosotros cogemos rumbo a la Costa del Sol, a torrarnos todo el día en la arena, bañarnos en esas aguas cristalinas, controlar qué maromos están cañón y saborear la cerveza en las terracitas andaluzas.


Juro que el año que viene no me abandonaré al trabajo e intentaré cogerme las vacaciones en Agosto. No puedo aceptar que la última vez que haya pisado la playa haya sido el año pasado por estas fechas:



(Tano y yo en Algeciras, a la vuelta de nuestro viaje a Marruecos, torrándonos a 40 grados y untados de aceite de pies a cabeza.)

A la vuelta, ilustraré el blog con mis vacaciones de ensueño para dar mucha, mucha envidia.

1 comentario:

Antonio dijo...

enorme todo tu ser en su inmensidad