(Aquí Chus y yo practicando sexo hetero-gay.)Raúl tiene un bonito apartamento en este pueblo justo al ladito de la playa, así que el 1 de Septiembre, cuando todo el mundo vuelve de sus vacaciones, nosotros cogemos rumbo a la Costa del Sol, a torrarnos todo el día en la arena, bañarnos en esas aguas cristalinas, controlar qué maromos están cañón y saborear la cerveza en las terracitas andaluzas.
Juro que el año que viene no me abandonaré al trabajo e intentaré cogerme las vacaciones en Agosto. No puedo aceptar que la última vez que haya pisado la playa haya sido el año pasado por estas fechas:

(Tano y yo en Algeciras, a la vuelta de nuestro viaje a Marruecos, torrándonos a 40 grados y untados de aceite de pies a cabeza.)
A la vuelta, ilustraré el blog con mis vacaciones de ensueño para dar mucha, mucha envidia.

1 comentario:
enorme todo tu ser en su inmensidad
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